Pavimento modular para patios, veredas y accesos peatonales. Se repara por pieza y deja drenar el agua al terreno.
Es una pieza de hormigón vibrado pensada para pavimentar por módulos: patios, veredas, accesos peatonales, pasillos laterales, zonas de tránsito alrededor de la casa. Cada pieza es independiente, y esa independencia es justamente su ventaja.
Se fabrican con dimensiones uniformes pieza a pieza, que es lo que permite que el pavimento quede parejo sin tener que corregir cada hilada.
Un pastelón bien fabricado sobre una base mal preparada se hunde igual. La secuencia correcta es esta:
La mayoría de los pavimentos hundidos que se ven por ahí no fallaron por el material: fallaron porque nadie compactó. La base se hace una sola vez y no se puede arreglar después sin levantar todo el pavimento.
Un radier continuo es impermeable: toda el agua de lluvia escurre por la superficie y hay que llevarla a alguna parte. Un pavimento de pastelones deja juntas por las que parte de esa agua se infiltra al terreno.
Eso significa menos agua corriendo hacia los cimientos de la casa, menos pozas y menos necesidad de resolver el drenaje con obras adicionales.
| Pastelón | Adoquín | |
|---|---|---|
| Uso ideal | Peatonal, patios, veredas | Vehicular, accesos, zonas de carga |
| Pieza | Grande, se coloca rápido | Chica, entrelazada |
| Distribución de carga | Por pieza | Por trabazón entre piezas |
| Superficie por hora | Mayor | Menor |
Si vas a pavimentar el patio y también el acceso del auto, lo habitual es combinar: adoquín donde pasa el vehículo, pastelón en el resto.
El radier es una losa entera de hormigón. Se ve limpio, pero cuando se agrieta —y con los años se agrieta— la reparación es visible y cara.
El pastelón es modular: si una pieza se daña, se levanta esa y se pone otra. También deja juntas por donde el agua se infiltra al terreno en vez de correr hacia la casa. Para patios, veredas y accesos peatonales suele ser la mejor decisión.
Es lo que decide si el pavimento dura o se hunde. Se retira la capa vegetal, se compacta el terreno, se coloca una base granular compactada y sobre ella una cama de arena nivelada donde asientan las piezas.
Saltarse la compactación es el error más caro: el pastelón queda perfecto el primer mes y al año se ven las huellas de asentamiento.
Para tránsito vehicular liviano y ocasional puede servir, siempre que la base esté bien ejecutada y el espesor sea el adecuado.
Para acceso vehicular de uso diario, o donde entre un vehículo pesado, el material correcto es el adoquín: su geometría entrelazada distribuye la carga mucho mejor. Cuéntanos el uso real que le vas a dar y te decimos cuál corresponde.
Sí, esa es una de sus ventajas. Si necesitas pasar una cañería o un ducto por debajo, se levantan las piezas de esa zona, se hace el trabajo y se vuelven a colocar.
Con un radier continuo eso significa romper y reponer hormigón, con la marca visible para siempre.
Fabricamos según el uso que le vayas a dar, porque no es lo mismo una vereda peatonal que un patio de servicio.
Escríbenos con los metros cuadrados y para qué es, y te confirmamos las medidas disponibles junto con el valor.
Cuéntanos los metros cuadrados, para qué es y en qué comuna. Te respondemos con el valor y los plazos de despacho.
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